Dentro de las fuentes energéticas empleadas durante el ejercicio los hidratos de carbono es una de las más importantes.
Los hidratos se almacenan en el músculo y en el hígado en forma de glucógeno y son el principal combustible del organismo en las actividades que precisan esfuerzos intensos de larga duración. Además, se ha visto que la disminución de los depósitos de glucógeno en el músculo está en relación con la disminución del rendimiento y la aparición de fatiga, por lo que se establece la necesidad de mantener una elevada concentración de glucógeno muscular antes de la realización de esfuerzos prolongados mediante la ingesta de alimentos ricos en hidratos de carbono.
Las grasas se almacenan en las células del tejido adiposo, que se encuentra por todo el organismo. Éstas son el combustible necesario para actividades de baja intensidad y muy larga duración, su protagonismo va aumentando como fuente energética en la medida en que aumenta la duración del ejercicio. Mientras que los depósitos de hidratos de carbono son limitados, los depósitos grasos son prácticamente ilimitados.
Aunque en pruebas tipo maratón las grasas son la fuente fundamental de energía, los hidratos de carbono (glucógeno y glucosa) siguen siendo muy importantes sobretodo al principio de la prueba, ya que el cuerpo tarda un rato en empezar a utilizar la energía procedente de las grasas, así como al final, en el momento de la llegada, que se requiere un esfuerzo suplementario.
A lo largo de la prueba pueden aparecer situaciones de hipoglucemia (bajada de glucosa en sangre), que llevan a una sensación de fatiga. Esta sensación no se debe a que el músculo no tenga suficiente energía (ya que se esta obteniendo de las grasas), sino a que no llega suficiente glucosa al cerebro, que depende casi exclusivamente de ésta para cubrir sus necesidades de energía, por lo que pueden aparecer síntomas como malestar general, falta de coordinación, pérdida de energía, pudiendo llega incluso al colapso.
Mediante un buen sistema de entrenamiento conseguiremos que el músculo dependa menos de los hidratos de carbono como fuente de energía, y utilice con mayor eficacia y durante más tiempo el sistema de las grasas, de manera que tendrá más glucógeno disponible para el final de la prueba que es cuando normalmente resulta necesario aumentar la intensidad (momento en el que el músculo depende del glucógeno). También aumentará la resistencia a la fatiga, ya que conseguiremos una menor sensibilidad a la hipoglucemia y una mejor adaptación del sistema nervioso a estas bajadas de glucosa en sangre.
En definitiva, a través de una nutrición adecuada podremos aumentar las reservas de glucógeno que permitan el músculo “tirar” de él cuando la intensidad del ejercicio lo requiera.
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Fuente: revista Planeta runing, Madrid
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muy buena nota, una pregunta, conocen algun tipo de entrenamiento que se base en utilezar mas las grasas y menos los glucogenos? gracias
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les hago una consulta, estoy entrenando con el objetivo de correr triatlon el proximo verano, sumo unos 40 km semanales de pedestrismo, unos 100 de bici y nado unos 5, quisiera tener un plan alimentario que cubra mis necesidades energeticas, me podrian ayudar con eso? es necesario tomar algun suplemento? cual recomiendan? desde ya gracias.
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la restricción de indebida de hidratos de carbono para bajar de peso,
hace que su fuente de energía , reducido el tejido graso, sean las proteínas del músculo, con lo cual se reduce el rendimiento en forma progresiva. Muy buena la nota para recordarnos la importancia de la alimentación a la hora de entrenar
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