
"Dejé New York contento y con muchísimos dolores en las piernas".
“La carrera es solo 4 semanas después del ironman de Hawaii y solo dos semanas después del Xterra de Maui, fui sobre todo con la idea de conocer NY y de paso participar en la carrera”. A pesar de su cansancio Pablo Ureta se quedó con el mejor tiempo entre los atletas argentinos (2:40:50).
Hace 5 años, en el 2006 para ser más específico, hablando con mi hermano nació la idea de conocer una vez por año una ciudad diferente y a la vez participar en un maratón.
Ese primer año fueron dos maratones Roma en marzo y Honolulu en diciembre. Lamentablemente mi hermano no pudo acompañarme a cada carrera pero yo siempre seguí con esa idea.
Este año elegí el maratón de New York, quizás el maratón más popular del mundo. Para muchos maratonistas New York representa lo que para un triatleta representa Kona: un sueño, un objetivo, un mito o simplemente una carrera imperdible.
Debido a que la carrera es solo 4 semanas después del ironman de Hawaii y solo dos semanas después del Xterra de Maui, fui sobre todo con la idea de conocer NY y de paso participar en la carrera.
A pesar de no ser un amante de las grandes ciudades, New York es impactante y fue una experiencia increíble haberla podido recorrerla tanto los días previos desde afuera como el día de la carrera desde adentro. Fueron 47.000 almas que se dieron cita el domingo 6 de noviembre y más de un millón que la siguieron en las calles de New York.
La carrera estuvo muy bien organizada, ya que la logística para recibir 47.000 corredores de los cuales 356 éramos argentinos, no debe ser nada fácil. Sin embargo, en lo personal sigo pensando que las carreras en algunos países de Europa están un paso delante de aquellas organizadas en Estados Unidos.
La largada se hace en tres calles diferentes que a su vez están separadas en más de 10 bloques. En cada una de las 3 calles hay un poco más de 15.000 atletas y estas se unen después de varios Km., descongestionando la largada.
Los bloques cumplen la función de ubicar a los atletas de acuerdo al nivel de cada uno.
Mi experiencia en New York a pesar de todo lo que ofrece la ciudad fue un poco rara. Cambiar del sol hawaiano al frío de New York me costó bastante y el ironman y el Xterra los sentí en mis piernas desde el Km 12 de la maratón. Tuve que poner mucha garra para poder completar la maratón en 2°40’50’’ y 163 en la general. Sin lugar a dudas el increíble público y la magia de New York hicieron que esos 42,195 metros se hagan más llevaderos.
Dejé New York contento y con muchísimos dolores en las piernas. Algún día volveré para buscar una marca personal pero por el momento me quedan muchas ciudades por conocer y maratones por correr antes de volver a la gran manzana!
.
TweetUn abrazo enorme y gracias a todos los lectores
Seguinos en
@atletas |
hacete
fan







Grande PAblo!!!
[Respondé a este comentario]